Aprendizaje

El Juego como método de aprendizaje

El juego desde que un niño nace cumple un papel fundamental en el desarrollo. Generar experiencias de juego, es vital para ir cumpliendo con los hitos del desarrollo y para que los niños logren conocer su cuerpo, esto les permita relacionarse de manera armónica con su entorno y con los objetos.

El juego tiene una función educativa, física, emocional y social, favorece la imaginación, estimula la creatividad, desarrolla habilidades de tolerancia a la frustración y juega un papel fundamental en el conocimiento de nuestros propios límites, lo cual impacta en nuestro  comportamiento.

Para Karl Groos (1902), filósofo y psicólogo,  el juego es pre ejercicio de funciones necesarias para la vida adulta, porque contribuye en el desarrollo de funciones y capacidades que preparan al niño para poder realizar las actividades que desempeñará cuando sea grande. Este teórico, estableció un precepto: “el gato jugando con el ovillo aprenderá a cazar ratones y el niño jugando con sus manos aprenderá a controlar su cuerpo”.

Para Jean Piaget (1956), Las capacidades sensorio motrices, simbólicas o de razonamiento, como aspectos esenciales del desarrollo del individuo, son las que condicionan el origen y la evolución del juego.